miércoles, 19 de octubre de 2022

Crimes Of The Future (2022)

Género: Ciencia ficción
Dirección: David Cronenberg
Protagonistas: Viggo Mortensen, Lea Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Don McKellar
Duración: 105 minutos
Año: 2022

Con una filmografía fascinante bajo el brazo, en este 2022 y con 79 años de edad, ha regresado el David Cronenberg más David Cronenberg. Lo hace en su línea, o digamos, en la que alguna vez en desarrolló en bichos tan raros como Dead ringers (1988) o Crash (1996), comentadas ya acá en el blog, jugando con el morbo, la sexualidad (en este caso una "nueva sexualidad") y desarrollando universos donde los parámetros morales lucen distorsionados respecto a lo que conocemos en nuestro mundo. Cronenberg ahí juega a placer, presentando acá un contexto muy especial, uno en donde los seres humanos han evolucionado (?), comenzando a generar nuevos órganos en sus cuerpos y por ende nuevos funcionamientos, dejando también de percibir dolor para conectarlo así con el placer ("la cirugía es el nuevo sexo"). 

En este escenario, el mundo observa entre maravillado y horrorizado a personajes como Saul Tencer (magnífico Viggo Mortensen), un artista que junto a Caprice (Lea Seydoux) ha hecho de la extracción (y tatuaje) de órganos una performance. Sin embargo, lo que se esconde tras esto es la negación por parte de Saul a la transformación definitiva, por esto mismo lo vemos sufrir intensamente durante toda la película, en una lucha a nivel orgánico, pues su cuerpo no le permite desarrollar funciones mínimas, como el hablar, comer o dormir, para lo cual requiere ayuda de una serie de máquinas, todos estos elementos estéticos fantásticos que le permiten a Cronenberg insertarnos en su retorcido mundo (cada escena en que aparecen estas sillas o camas son un verdadero manjar). 

Fuera del terror estético que el director propone (que conecta en cierto modo con las herramientas que se utilizaban en Dead ringers), el erotismo que suele ser eje central en sus filmes acá vuelve a sentar presencia, aunque esta vez con mayor sutiliza. Ahí, son potentes los vínculos que se proyectan en torno a la figura de Saul Tencer, un personaje fascinante para quienes le rodean, primeramente Caprice, luego una tímida pero erotizada Timlin (sólida Kristen Stewart) e incluso (aunque de manera más confusa) Wippet (Don McKellar) da muestras de fascinación por el protagonista en ciertos momentos. El resto quizás no está tan bien desarrollado (tampoco da el tiempo), siendo ese quizás el principal defecto para una película enorme en su planteamiento y elementos individuales pero que como conjunto se confunde en su desarrollo, intentando meter un rollo policial que instala más preguntas que respuestas (de pronto un detective desea detener el avance de estas prácticas pero... ¿por qué? ¿es una iniciativa propia o de Estado?). La película perfectamente podría haberse ahorrado esa sub trama profundizando otras y el resultado sin duda habría funcionado mejor.

De todas maneras, la imaginaría Cronenberg está de regreso en Crimes of the future, en un filme no perfecto pero de nivel, y todo quien ha seguido la obra de este genio estarán seguro se sentirá agradecido de aún verlo en activo, vigente y creativo.

¿Lo mejor? Las máquinas y todo el rollo de fascinación erótica en torno a la figura de Saul Tenser.
¿Lo peor? El rollo policial, innecesario
¿Dónde está? La tengo en mi Plex.

3.5: Muy buena.


Otras películas de David Cronenberg:
Otras películas de Kristen Stewart:

Otras películas de Viggo Mortensen:

lunes, 19 de septiembre de 2022

Crash (1996)

Género: Suspenso. Sexualidad.
Dirección: David Cronenberg
Protagonistas: James Spader, Deborah Kara Unger, Elias Koteas, Holly Hunter, Rosanna Arquette
Duración: 100 minutos
Año: 1996

¿Por qué hay personas que gozan realizando un trío o un swinger? ¿Por qué otras se excitan con el voyerismo, observando a su pareja teniendo sexo con un tercero? ¿Por qué las relaciones abiertas? Estas y más suelen ser preguntas que en nuestra sociedad tienden a quedar sin respuesta, en el nicho de la absoluta incomprensión, sin embargo, veinticinco años atrás David Cronenberg intentó sumergirse en el mundo de las parafilias mediante un bicho bastante raro (otro más) realmente difícil de clasificar, una de esas películas con las que cuesta encontrar un punto medio, se aman o se odian. Acá, sin embargo, intentaré no tomar partido y ser lo más justo posible.

Respecto a Cronenberg, este había tangencialmente tocado antes el erotismo y la sexualidad, pero nunca de manera tan decidida y retorcida como acá hace. En Crash todo es extraño y enfermo, la atmósfera, música y diálogos son siempre oscuridad, como la vida de los personajes que se nos presentan, todos atados con un nexo común: una crónica incapacidad para establecer conexiones emocionales con otros, pudiendo acercarse a su humanidad unicamente mediante una fascinación erótica/sexual por las heridas, de ahí la excitación/fijación de estos por los accidentes de tránsito. 

De esta forma, como quienes se encuentran en un algún bar nocturno, un grupo de personas acabarán por encontrarse en un hospital, producto de un accidente que los ha reunido. Desde acá, iremos observando como todos y todas comenzarán a vivenciar experiencias sexuales de distinto tipo, aunque siempre con las heridas como eje transversal. Crash por tanto se interna en un terreno complejo, hablando de relaciones amorales, poco empáticas e incluso violentas, luego quien busque alguna indagación filosófica más profunda respecto al tema puede salga decepcionado tras verla, pues más allá de una que otra explicación, la película no es más que una sucesión de situaciones retorcidas, accidentes de tránsito o sexo en diferentes autos, todo esto en función de la psicopatología que los personajes padecen. 

(Spoiler desde acá)
En ese sentido, el diálogo clave se produce a mitad de película entre Vaughan (lejos el personaje más carismático de todos) con James Ballard, cuando el primero le comenta su proyecto de recrear (y ser participe) de accidentes clásicos, siendo la "reconstrucción del cuerpo mediante tecnología" una mera excusa para encontrar gente tan enferma como él. Aquel diálogo, explica bastante el por donde va la película, así como la exquisita escena posterior en donde James observa excitado como Vaughan se lame con su pareja, Catherine. Por cierto, las expresiones culposas de esta, absolutamente resignada a su patología, son ma-ra-vi-llo-sas. Como quien sabe que actúa "moralmente mal" pero no puede detener aquel deseo compulsivo. Fascinante. Lo mismo que el "todos con todos" que la película propone (relaciones abiertas en pleno 1996, notable) y la asociación que Cronenberg instala entre el vacío de los personajes y el deseo incontrolable de estos por el morbo, por lo incorrecto. Por cierto: espectacular ese momento en que Vaughan, James y Catherine se excitan mirando un accidente recién acontecido, en lugar de preocuparse o lamentar algo, y ojo al dato: que en estos tiempos el que la gente saque sus teléfonos para "inmortalizar" accidentes (o absolutamente todo en realidad) luce de lo más normal del mundo, ¿Es que aquella falta de empatía con el dolor que Cronenberg caricaturizó en 1996, hoy ya se ha vuelto parte de nuestro cotidiano, de nuestra normalidad? Ahí lo dejo... 

En materia de actuaciones, James Spader (James Ballard) es quizás el único que no logra estar a la altura del papel, en un personaje que no transmite las contradicciones que debería, como si lo hace la mencionada Deborah Kara Unger (Catherine), mientras que todo el resto luce entregada(o) a cada experiencia (sobre todo Elias Coteas, que luce realmente desquiciado, un tipo que da miedo de mirarlo), dejándonos una película diferente, un experimento que no pretendió inventar la rueda ni entregar una historia convencional sino más bien centrarse en una serie de personajes destinados a la incomprensión dentro de una sociedad demasiado estándar para ellos. El thriller erótico por excelencia en la filmografía de Cronenberg.

¿Lo bueno? Como plantea la idea de relaciones abiertas en 1996, en una mirada completamente adelantada a su tiempo. Toda la amoralidad que la película propone es fascinante.
¿Lo malo? Que a todos los hombres nos pintan como eyaculadores precoces.
¿Dónde está? La descargué en Yts pero también está en mi Plex.  

3.5 : Muy buena.


domingo, 11 de septiembre de 2022

Dead Ringers (1988)

Género: Terror. Psicológica
Dirección: David Cronenberg
Protagonistas: Jeremy Irons, Genevieve Bujold
Duración: 110 minutos
Año: 1988

A propósito de la reciente Crimes of the future de David Cronenberg, antes de ir por ella, tengo ganas de realizar un mini especial del director, que este histórico lo merece. Quiero además ir por dos películas que son especiales para mi, dos que de una u otra forma marcaron mi vida cuando adolescente e hicieron lo suyo en su momento acercándome al cine, comenzando hoy con Dead ringers de 1988.

Antes de ir con esta ("Inseparables" en la versión latina), uno no puede dejar de mencionar desde donde venía Cronenberg en años anteriores, un director que poco a poco fue encontrando un estilo mediante películas tan singulares como The brood (1979), Scanners (1981), Videodrome (1983), The dead zone (1984) y el remake de The fly (1986), una obra maestra de la que algún día seguro hablaré por acá. Todas estas películas dieron muestras de una mirada diferente, tremendamente visual y retorcida del terror, asuntos que se plasman también en Dead ringers, con una diferencia no menor: el que esta vez el director se interna con fuerza en los aspectos psicológicos de sus personajes. 

En la de 1988, David Cronenberg nos narra la historia de los hermanos Elliot y Beverly (interpretados de manera magistral por Jeremy Irons), gemelos imposibles de diferenciar físicamente aunque de personalidades diametralmente opuestas. Elliot es frío, calculador y seguro de si mismo, Beverly es tímido, inseguro y sensible. Ambos son genios de la medicina, desarrollándose en el campo de la ginecología y fertilidad de mujeres. A la vida de ambos llegará Claire Niveau, una connotada actriz, con la cual los gemelos intentarán relacionarse como suelen hacerlo, es decir, compartiéndola. Sin embargo, al generar Beverly un vínculo más profundo y verdadero con ella todo comenzará a complicarse, desatando un espiral auto destructivo y absolutamente caótico.

Cronenberg introduce acá varias de las fascinaciones que ha explorado en su cine, el erotismo + sexualidad están siempre presentes (desde la primera escena incluso, con ambos chicos ofreciéndole sexo a una amiga de 10 años aproximadamente) y también el terror, aunque esta vez, a diferencia de cualquiera de sus anteriores películas, de manera mucho más sutil, insinuando más que mostrando (esos instrumentos que Beverly construye para "mujeres deformes" son espectaculares). Hay un excelente uso de los colores y vestimentas (son maravillosas las prendas que utilizan los médicos al operar, unas túnicas estilo sacerdote), también de la música. Finalmente, el punto fuerte estará por supuesto en el proceso de degradación de Beverly, su incapacidad para lidiar con emociones al querer enfrentar una relación lejos de su hermano, y el como las cosas sostenidamente se escaparán completamente de su cause. Eso si, como punto débil a mencionar, la película pareciese en los últimos diez minutos no saber como cerrar esta historia, dando vueltas en círculo sin un objetivo claro, sin embargo, más allá del final, el objetivo de la película claramente ya estaba logrado. 

Mirado a más de treinta años de distancia, Dead ringers llegó para consolidar la mirada retorcida de un Cronenberg, quien también deseaba dar pasos hacia adelante en su cine. Acá escapó del terror explícito para meterse en terrenos psicológicos, aspectos que intentaría profundizar a futuro, y el resultado fue notable, una película única en su especie, con un sello de autor inigualable. 

¿Lo mejor? Jeremy Irons y el punto de partida para un David Cronenberg menos explícito.
¿Lo peor? El cierre, y me perdonarán, pero Genevieve Bujold no me parece tan convincente en su papel.
¿Dónde la vi? La descargué en Yts. Está también en mi Plex. 

4.5: Brillante.


Otras películas de David Cronenberg:

Otras películas de Jeremy Irons:

viernes, 2 de septiembre de 2022

X (2022)

Género: Terror
Dirección: Ti West
Protagonistas: Mia Goth, Jenna Ortega, Brittany Snow
Duración: 105 minutos
Año: 2022

Otra película que con poco logra demasiado. Ambientada a fines de los años setenta, X se muestra como un filme de terror/gore sencillo, un slasher lleno de clichés, sin embargo estos se encuentran filmados con tanto cuidado y cariño que el trámite, pese al abuso de tópicos, no solo es llevable sino que resulta tremendamente disfrutable y fácil de seguir.  

El cuento va así: un conjunto de actores y actrices desconocidas, cual película de bajo presupuesto, dan vida a un equipo inexperto que viaja a una cabaña lejana para filmar una película pornográfica. Tendremos acá a todos los personajes clásicos: el negro de corte afro, la rubia ambiciosa, la chica que sueña con ser actriz de cine, el cabrón dueño de la película, el joven inocente y la chica virginal. A estos se sumarán los arrendatarios y dueños del lugar, una singular pareja de abuelos que acabarán por encarnar el quiebre argumental de la película, entregando momentos de violencia y ternura en dosis igual de potentes. En el trámite encontraremos desnudos, sexo, sangre, referencias al fanatismo religioso, un gran uso de la música y humor, muy buenas dosis de humor en una película que se sabe mover a placer en cuanto a tiempos, tomándose sus minutos para presentarnos el elenco, construir a fuego lento la historia para recién tras una hora de película lanzarse a la acción.

(Spoiler desde acá)
El personaje clave que la dirección de Ti West utiliza para dar un giro emocional a la película es el de Pearl (la abuela), quien sostendrá un particular vínculo con la joven Maxine (ojo, ambas están interpretadas por Mia Goth, dato no casual) y con ello comenzará a vivenciar una especie de re encuentro con el deseo sexual, perdiendo la cabeza y encontrando un montón de escenas notables, con un elemento musical muy bien utilizado, ya sea enfrentándose al espejo mientras suena 'Landslide' de Fleetwood mac (en una cuidada y emocionante toma) o asesinando a un joven que la ha rechazado con una ochentera '(Don't fear) The reaper' de Blue Oyster cult, llegando en la recta final a ese momento cúlmine (e incómodo) en que vemos a los abuelos no solo teniendo sexo sino que gozando como unos adolescentes en la cama, recordándonos que el placer no tiene edad. Que decir, maravillosa escena. 

Con todo, en su segunda mitad la película nos deja con gusto a poco. ¡Funciona! Pero la metáfora se queda algo corta en cuanto a profundidad con todo el rollo de la abuela y el paso del tiempo. De todas maneras, X sorprende pese a las bajas pretensiones que aparenta, escapando en varios momentos de lo obvio. Y ojo al dato: en este 2022 y en pocas semanas se estrena Pearl, una precuela de esta película (y que fue filmada al mismo tiempo) que ahondará en el pasado de la protagonista, protagonizada también por Mia Goth. Seguro que la comentaré también acá...

¿Lo mejor? Lo cuidado del homenaje al género y que por instantes busque instalar una reflexión. 
¿Lo peor? Que esta se queda corta.
¿Dónde está? Me la descargué en Yts pero la tengo en mi Plex. 

3.5 : Muy buena.

sábado, 27 de agosto de 2022

Aliens: El regreso (1986)

Género: Ciencia ficción / Terror / Acción
Dirección: James Cameron
Protagonistas: Sigourney Weaver, Paul Reiser, Bill Paxton, Lance Henriksen
Duración: 140 minutos
Año: 1986

Tiempo atrás comenté acá en el blog el clásico de 1979, Alien: El octavo pasajero, de Ridley Scott, por lo que tocaba ya meterse con su secuela, esa joya de acción dirigida por James Cameron (y producida junto a su entonces esposa Gale Anne Hurd)Y es que no era nada fácil tomar el fierro caliente, dando continuidad a la que acabó por ser una de más fascinantes películas de terror de la historia, 
y lograr estar a la altura de las circunstancias, sin embargo, a casi cuarenta años de distancia, Aliens: El regreso, continúa luciendo como una verdadera joya, una que incluso en su aparente simpleza no hace sino agigantar su legado. 

El principal mérito de James Cameron acá estuvo en haber entendido que no tenía sentido alguno construir una película a la sombra de la original pues varios de los elementos terroríficos relacionados con el "concepto Alien" ya habían sido expuestos. Cameron por tanto se concentra acá en aquello que aún no se revelaba ni explotaba del bicho: su capacidad depredadora. Construye por tanto una película de acción militar y constante persecución, incorporando uno que otro elemento atractivo que aporta a la trama. 

(Spoiler desde acá)
La dirección por tanto acierta en varias decisiones. Primero, en la elección del reparto, el cual funciona al punto que lamentamos el que algunos personajes desaparezcan a media película o se desarrollen solo de manera tangencial (Apone o la Teniente Vásquez, por ejemplo). De igual forma, se le saca partido al (anti) carisma del icónico androide Bishop (querible al nivel de un R2D2 de Star Wars), quien ilumina sus escenas cada vez que aparece en pantalla, y en cuanto a Sigourney Weaver para que hablar, extraordinaria una vez más en su rol de heroína. 

De igual forma, Cameron también sabe manejas los tiempos, calienta el asunto a fuego lento y se anota otro punto, con quince minutos iniciales en donde intentan convencer a la soldado Ripley para que vuelva al lugar donde se encuentran los bichos, otros quince donde se nos presenta al reparto, treinta minutos para conocer el planeta y ojo, recién a la hora de película aparecen por primera los Aliens¡Y vaya que aparecen! En una masacre de escena, caóticamente maravillosa, y donde la mitad de los personajes bruscamente pasan a mejor vida, dejando en escena a los verdaderos protagonistas. Y bueno, desde ahí la película se va por un tubo, con una media hora final de antología.

También suman otros elementos que aportan a la historia, la cual nunca parece ser "acción por acción", todos estos giran en torno al personaje de Ripley por supuesto: su desconfianza inicial hacia Bishop, el interesante lazo que genera con la niña Newt, con quien vive la escena más asfixiante y terrorífica de la película (espectacular ese bicho enrollando su cuello), o ese enfrentamiento final con la Madre Superiora, incluyendo un espectacular cara a cara donde ambas mirándose a los ojos realizan un pacto de no agresión, el cual Ripley romperá tirando a quemar todos los huevos de la Doña, quien por supuesto luego volverá a vengar a sus crías. Que decir, enorme.

No todo será perfecto, sin embargo, y algunos detalles (también por buscarle algo), bajan a la cinta del pedestal de "obra maestra". No resulta creíble, por ejemplo, el que Ripley se entere que de la muerte de toda su gente (pues estuvo demasiados años en criogenia) y se lo tome con tanta tranquilidad durante toda la película. También ese momento en que la madre de los aliens se mete a un ascensor resulta... too much. 

Con todo, lo cierto es que tras 1986 James Cameron se consagraría como un genio de la entretención. Como mencioné en el primer párrafo, el tipo ya venía de trabajar en guión y producción junto a Gale Anne Hurd (su esposa hasta 1989) en  The terminator (1984), quien también lo acompañaría en su carta más ambiciosa, The abyss (1989). Ya divorciado se encargaría de la exitosa segunda parte de Terminator en 1991 para acabar ganándose la eternidad con Titanic (1997). Una carrera tremendamente meritoria que en Aliens dio una de sus más altas muestras de talento, en una notable vuelta de tuerca para una saga que encontraría una confusa tercera parte en 1992 y una sonrojante cuarta parte en 1997, pero eso será material de futuras reseñas. Será hasta ese entonces...

¿Lo mejor? Renunciar al terror para pasarse a la acción.
¿Lo peor? Una que otra escena over the top.
¿Dónde está? La vi en Star+.

4.5 : ¡Brillante!


Otras reseñas de la Saga Alien:

Otras películas con Sigourney Weaver:

domingo, 14 de agosto de 2022

Mass (2021)

Género: Drama 
Dirección: Fran Kranz 
Protagonistas: Jason Isaacs, Martha Plimpton, Ann Dowd
Duración: 110 minutos
Año: 2021

Cosa curiosa esta película. Un bicho raro dirigido por Fran Kranz, un tipo de larga experiencia en el mundo del cine, aunque no como director (este es su debut), y que mediante una propuesta tremendamente teatral ha buscado instalar una reflexión respecto a una serie de temas no menores, y tampoco fáciles de desarrollar. En grandes líneas, Mass plantea un cara a cara entre el perdón y el dolor pero no solo se queda ahí, en los temas espirituales, sino que también apunta a ser política, lanzando dardos al uso indiscriminado de armas en la sociedad actual. Es por tanto una película que pretende equilibrar lo espiritual con lo político, planteándonos escasa acción (anticipo desde ya, pues hay que saber a lo que se va), donde los diálogos y rostros son todo. Esto enmarcado en un contexto físico que no puede ser más minimalista: un cuarto ubicado dentro de una iglesia, una mesa y cuatro sillas, lugar donde dos parejas se sentarán a conversar respecto a sus dolores.

De esta manera, Mass abre preparando el escenario (literal), mostrándonos donde se desarrollará esta conversación, más sin explicarnos de qué se tratará esto. A poco andar, conoceremos a ambas parejas y sus motivaciones para estar ahí, percibiremos el esfuerzo de cual para poder desarrollar la conversación en paz, tratando de llevarla hasta donde se pueda llevar. Las emociones estarán todo el tiempo a flor de piel, la intensidad fluctuará constantemente con distintos momentos de catarsis y con esto la dirección instalará puntos sus tópicos la mesa, aunque nunca ejerciendo juicios al respecto sino más bien dejándolos ahí, al servicio del espectador. Se hablará por tanto de salud mental en adolescentes, el como padres y madres nos hacemos cargo de esto, de violencia y manejo de armas en la sociedad estadounidense. 

Las actuaciones estarán bien, Ann Dowd destaca por sobre el resto transmitiendo sobriedad en su dolor ya que Martha Plimpton excede un tanto el histrionismo, mientras que los personajes varones están en lo suyo, cumplen. Respecto a los puntos débiles, la película luce algo fría en su comienzo y también se apura con el desenlace, pues llega un momento en que la conversación no parece cerrar (lo cual es normal dado el contexto que se muestra) pero el director pareciese apurar el asunto para acabar con esta. De todas formas, Mass es una película que vale la pena ver y sufrir, no alcanza quizás las cotas de angustia que la dirección pretendía pero ya solo por las reflexiones que instala en su desarrollo, merece la pena. 

¿Lo mejor? El como instala reflexiones sin lanzar demasiados juicios al respecto.
¿Lo peor? Abre muy fría y cierra algo apurada.
¿Dónde está? La descargué en yts. Está en mi Plex (Si deseas tener acceso, escríbeme).

3.0 : Buena, se deja ver...

sábado, 30 de julio de 2022

First Man (2018)

Género: Drama Histórico Verídico
Dirección: Damien Chazelle 
Protagonistas: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll
Duración: 140 minutos
Año: 2018

Tiene unos años ya este drama verídico pero por cosas de la vida llegué a el unos días atrás, y como me gustan las películas centradas en astronautas + viajes espaciales, no esperé demasiado para verla. Dirigida por el joven Damien Chazelle (para quien no lo sepa, el hombre tras la genial Whiplash y La la land, o sea, no es cualquiera), First man es una película que intenta narrar el drama oculto tras una historia verídica y particularmente relevante en nuestra historia contemporánea, como es la llegada del ser humano a la luna. Ahora, lo curioso acá es que lejos de meterse con el nacionalismo estadounidense típico de esta clase de películas (de hecho, apenas se muestran banderas durante el filme, algo que llama positivamente la atención) o enfocarse en la gesta heroica, el director intenta en poco más de dos horas centrarse en el viaje emocional completo que debió desarrollar Neil Armstrong, además de instalar algunos cuestionamientos en torno al asunto.

Me explico. Hay varios méritos en First man. Primero, el talento de la dirección en materia técnica, intentando armar una película que luzca cercana desde lo visual, y tensa en los momentos en que debe serlo, con planos directos y en movimiento (como una cámara que siguiese a los protagonistas), lo cual es un acierto. Me encantó también lo precarias que se muestran las naves siempre, pequeño pero potente detalle que te mueve a pensar en la fragilidad que implicaba cada viaje para los astronautas. También hay una reflexión implícita en el trámite del filme, este se detiene en el sacrificio de vidas llevado adelante por la NASA en sucesivos intentos fallidos por salir al espacio exterior, los cuales en un momento nos llevan a pensar respecto a si esto realmente representaba un necesario avance para la humanidad o se trataba más bien de un mero capricho de unos Estados Unidos obsesionados con triunfar en la "carrera espacial" ante los avances de la Unión Soviética en plena Guerra Fría. 

(Spoiler desde acá)
En materia de actuaciones, Ryan Gosling desarrolla su clásica interpretación de nula gesticulación (acá está más frío que nunca) pero funciona, mientras que Claire Foy coloca sobre la mesa el rol de la mujer en los años sesenta: un mero acompañamiento que te cuidaba los hijos y cocinaba mientras el héroe eras tú. Ella se encarga eso si de desarrollar los momentos más emocionales de la película, como aquel en que encara a Neil pidiéndole que se haga cargo y enfrente a sus hijos ante la posibilidad de que él no regrese de sus viajes. ¿Y el resto del reparto? Un montón de secundarios a quienes les reconoces el rostro, pero son eso, correctos secundarios. 

Hay escenas de tensión bien logradas, como el incendio en cabina (rápido y angustiante, como debe ser), así como todo aquello que ocurre dentro de las naves espaciales, con momentos tensos y otros que intentan transmitir la belleza del momento (como la misma llegada a la luna), sin embargo, cuando la película baja a la tierra no logra profundizar del todo en las motivaciones de Neil Armstrong para llegar a sacrificar su vida por llegar a la luna, más allá de la pérdida de su hija no se indaga demasiado en el personaje. Tampoco comprendemos el porque Neil es tan mecánico (fuera de que Ryan Gosling actúa así, pero es de suponer que su elección guarda relación con el carácter del protagonista). Es decir, si me vas a mostrar un personaje hecho de hielo, explícame porque es así, digamos, como para que se justifique el verle la cara de palo durante dos horas.  A Damien Chazelle le ha faltado tiempo o con el que ha tenido no ha logrado que aquello cuaje, limitándose a insinuar ciertos aspectos y dejándonos una película algo fría a ratos.

Con todo, First man es una apuesta que busca tomar distancia de las típicas películas de héroes que los Estados Unidos nos tienen acostumbrados. En ese sentido, es valiente y desarrolla un ejercicio diferente al que habríamos esperado.

¿Lo mejor? Las escenas de tensión en las naves y el que la película centre su temática en el viaje completo que Neil Armstrong debió recorrer, más que en la gesta propiamente tal.
¿Lo peor? Que teniendo el tiempo, no logra salir demasiado de la frialdad algo mecánica del personaje. 
¿Dónde la vi? En PopCornTime.

Nominada a los Premios Oscar como Mejor Sonido y Diseño de Producción. Ganadora al Oscar de Mejores Efectos Visuales.

3.5 : Muy buena.



Otras películas de Ryan Gosling: