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jueves, 20 de mayo de 2021

Showgirls (1995)

Género: Drama / Sexualidad / Erotismo
Dirección: Paul Verhoeven
Protagonistas: Elizabeth Berkley, Gina Gershon
Duración: 120 minutos
Año: 1995

Y cerramos con esta el mini ciclo dedicado a Paul Verhoeven, mientras esperamos la llegada de 'Benedetta' en unos meses más...

Tras el éxito rotundo obtenido con 'Basic instinct' el director osó ir más allá, sin embargo, esta vez alejándose del thriller y pasándose directamente al drama. Aunque claro, ¡es Verhoeven!, por lo que evidentemente intentará embalsamar su película con un tono liviano y comercial. 

¿De qué va 'Showgirls'? Simple: del sueño americano. Con una chica de protagonista eso si, por lo que el asunto explotará al máximo la sexualidad del personaje. El resultado sabido es que fue muy mal recibido, al punto de quemar absolutamente todo el crédito obtenido hasta ese entonces por Verhoeven. Las razones del fracaso (recordemos, la película fue escupida por la crítica y considerada la peor de aquel año por todos) pueden ser muchas: la actuación amateur de Elizabeth Barkley (y del elenco en general, a excepción de Gina Gershon, que está muy bien aquí) o la aparente liviandad de su argumento. Para mi, sin embargo, 'Showgirls' es el chiste de Paul que nadie entendió. Porque al fin y al cabo, el camino que el director intentó acá transitar fue el de siempre: meterse en la industria y desde dentro lanzar sus dardos, el problema es que este producto le quedó demasiado caricaturesco, al punto de que nadie se lo creyó ni quiso entender. 

La historia era simple: una mujer pobre con ganas de dinero y de hacer lo que sea para lograr sus objetivos. ¿Y a qué puede recurrir una joven así en pleno Las Vegas? (o en cualquier parte del mundo en realidad): a vender su cuerpo y escalar en base a ser objeto de deseo. Y no hay más. En el camino se encontrará con competencia, un montón de abusadores y personajes dispuestos a traicionar hasta a su madre, digamos, capitalismo del bueno, puro, duro y grotesco. ¿Algo más? Pues claro, que es Paul Verhoeven: tetas, tetas y tetas, culos por millón, notables coreografías (de lo mejor que tiene la película) y por supuesto, sexo (con y sin ropa). 

Mirándola hoy, a veinticinco años de distancia me encanta el que la película no imponga una moralidad, sin embargo, su gran carga es que se queda a medio camino de todo, juega a ser profunda pero con papeles y actuaciones demasiado superficiales. Hay mucho cliché en el guion y lo de Elizabeth Barkley es honestamente de vergüenza, todo el tiempo parece estudiante de teatro (aunque insisto, el elenco completo también). Con todo, cabe destacar la osadía de Paul Verhoeven para intentar llevar al límite su propuesta pese a que en esta ocasión fracasó en el objetivo.

¿Lo mejor? La idea del sueño americano, la sexualidad en pantalla y las coreografías, que son excelentes.
¿Lo peor? Las actuaciones, terribles. La película ha envejecido muy mal en ese sentido. 

3.0: Buena, se deja ver...


Otras películas de Paul Verhoeven:

jueves, 1 de abril de 2021

Basic Instinct (1992)

Género: Romance / Sexualidad/ Policial.
Dirección: Paul Verhoeven
Protagonistas: Sharon Stone, Michael Douglas, Jeanne Tripplehorn
Duración: 120 minutos
Año: 1992

Dale, que vamos a seguir con Paul Verhoeven. Ese director que no pudo/quiso ser grande pero que en 1987 la metió en el ángulo con Robocop, consiguiendo crédito suficiente como para tres años más tarde insistir en la acción con Total recall (1990), aunque esta vez con actores cotizados en el mercado como Arnold Schwazenegger y una emergente Sharon Stone. El caso es que le volvió a ir bien por lo que recibió carta blanca para jugar a donde quisiese en sus siguientes filmes, y aquí viene la jugada maestra, pues en lugar de insistir sobre la misma tecla decidió girar en U para patear el tablero y centrarse en dos temas: sexualidad y mujeres. Dos temas que en realidad se vuelven uno en Basic instinct, recluyendo nuevamente a Sharon Stone y sumando a Michael Douglas, que por esos años era todo un rockstar en Hollywood. Ya sabemos, eran otros tiempos...

Desarrolla así Verhoeven un thriller bastante cliché, digamos, la clásica historia de "quien es el asesino", donde lo realmente relevante es todo el rollo sexual que mete el guion y por supuesto la figura de Sharon Stone, que emerge hasta niveles pocas veces vistos en la historia del cine, y lo más maravilloso de todo es que no por la razones acostumbradas. Porque hagamos memoria (o bueno, quienes lo vivimos), hablando de sexualidad femenina ¿Qué era lo que nos presentaba el cine comercial hasta ese entonces? Lo más "osado" fue ver a Kim Basinger unos años atrás bailarle a un hombre con 'You can leave your hat on' de Joe Cocker de fondo. ¿Y qué es lo que nos muestra Paul Verhoeven? A una mujer empoderada de su sexualidad, con una actitud de temer, dispuesta a agarrarte de los huevos y soltarte cuando le diese la gana. Bisexual además. ¿Algo más? Pues claro, escenas extensas de sexo (dentro de los cánones que la industria podría permitir en 1992, no debemos olvidar que esto era cine comercial y pasaría por los cines. Seguro que hoy el director mostraría más), orgasmos varios y un cruce de piernas con vagina incluida. ¿Una vagina en pantalla grande? Paul lo hizo, con mítica escena además. Sin embargo, pese a todo lo mencionado, donde la película realmente triunfa no es cuando va hacia lo explícito sino más bien cuando es sutil. 

No creo que Verhoeven lo haya hecho intencional pero inevitablemente en el triángulo protagonizado por Michael Douglas (Nick) + Jeanne Tripplehorn (Beth) + Sharon Stone (Catherine Tramell) acaba enfrentando aquel presente con nuestro presente en materia de relaciones. Nick sabe tiene a Beth en sus manos, la utiliza, puede violentarla, amedrentarla, violarla incluso y ella sigue ahí. Le grita que acuda a un terapeuta para que "así pueda conseguir un orgasmo", y ella sigue ahí. De pronto conoce a Catherine, quien instala una exquisita tensión sexual entre ambos, y él pierde el control por completo. En cada escena creemos/esperamos que tendrán sexo, pero no es así, Catherine (Verhoeven en realidad) estira la tensión al límite de manera magistral. Ahora, Catherine Tramell es tema aparte por si sola, ¿Una perla? Sus diálogos descolocando a una serie de policías al hablar de su gusto por el sexo ("Me gusta que usen las manos y dedos..."). ¿Otra perla? El que en distintas escenas se sugieran sus pezones bajo sus prendas. Notable detalle y un simbolismo (esta vez si intencionado por el director) muy adelantado a su época. También es intencionado el que se muestre sexo oral y sea él quien complazca primero a ella. Enorme, porque insisto: era el Hollywood de 1992. 

El humor de Paul Verhoeven también está presente en pequeños momentos de la película: Nick prendiendo la radio en medio de una escena del crimen, una película de monstruos en televisión mientras este duerme borracho en un sillón o un ridículo baile en medio de una fiesta noventera. Todos regalos del autor para quienes disfrutamos de su obra. ¿Y algún detalle a criticar? Por supuesto, que no todo es perfecto: los giros argumentales en la recta final, con un cierre que es un total disparate. Aunque claro, sabemos todo el tiempo que la historia realmente no le importa a nadie, lo interesante siempre es el fondo.

El tiempo acabó situando a Basic instinct en tierra de nadie. Una película osada y rupturista para su época (feminista incluso) pero que ha envejecido mal (como todo el cine de Paul Verhoeven, eh?) porque los detalles son tan pero tan sutiles que resultan difíciles de valorar a simple vista, por lo que acaba quedando el grueso, y ahí la cinta no pasa de ser una corriente película de asesinatos. Con todo, a Verhoeven hay que darle el haber calentado los hogares noventeros con buenas dosis de erotismo y utilizando a una mujer empoderada de su sexualidad como protagonista, algo que incluso la misma Sharon Stone intentó aprovechar en sus siguientes papeles (Sliver junto a William Baldwin, The specialist junto a Silvester Stallone) aunque jamás con resultados similares.

¿Lo mejor? Catherine Catrell.
¿Lo peor? El cierre de la historia, terrible.
¿Dónde la veo? Está en Netflix.

4.0 : Excelente


Otras películas de Paul Verhoeven:

lunes, 8 de marzo de 2021

Robocop (1987)

Género: Acción / Humor negro / Ciencia ficción
Dirección: Paul Verhoeven
Protagonistas: Peter Weller, Nancy Allen, Kurtwood Smith, Miguel Ferrer, Ronny Cox 
Duración: 100 minutos
Año: 1986 

Aviso: en mayo próximo se estrenará Benedetta, el regreso (con 82 años de edad) del gran Paul Verhoeven, por lo que pensé en amenizar la espera frente a tamaño evento realizando un mini ciclo del director. Y bueno, era obligatorio comenzar con esta obra brillante del cine de acción...

¿Dije que es brillante? Pues si. 
Pero hagamos algo de historia. A fines de los años ochenta el holandés Paul Verhoeven llevaba veinte años dirigiendo aunque sin haber podido salir de Europa, sin embargo, a causa de su irreverente estilo de dirección le fue ofrecido este singular proyecto, y si bien en una primera instancia Verhoeven rechazó la película (dicho por él mismo, se alejaba de sus intereses), fue su esposa quien lo convenció del potencial del guion además de la posibilidad de entrar al mercado estadounidense, por lo que acabó aceptando. Finalmente llevaría adelante una caótica filmación, trabajando siempre a contra reloj, bajo muchísima tensión y ante una completa incertidumbre respecto al resultado. Siendo francos, no hubo integrante del elenco que no sintiese el estar filmando una cinta "clase b" que difícilmente obtendría algo de éxito, pero bueno, el talento del conjunto pudo más transformando la película en un verdadero clásico de culto a día de hoy.

Siempre he sentido especial admiración por los artistas capaces de meterse en la industria y lanzar un mensaje desde dentro, que es lo que Verhoeven realizó con maestría en Robocop, a quien le pidieron realizara una película entretenida y llenase algunas salas de cine pero acabó (con ayuda de un elenco brillante) filmando una sátira violenta, brillante e irreverente. El director mencionó años más tarde el que su intención fue enrostrarle a los estadounidenses la visión que él mismo tenía de su sociedad, por eso aquel Detroid corrupto, pobre, violento y culturalmente podrido donde se centra la acción. Verhoeven se da el gusto entonces de soltarlo todo en cien minutos: el sueño americano de escalar sin escrúpulos por parte del empresariado (representado de manera exquisita en el duelo entre Bob Morton y Dick Jones), el acceso a las armas y la corrupción (Clarence Boddicker, que maravilla de personaje), violencia desatada (el asesinato de Murphy o el ED 209 acribillando a un empresario, para la historia), además de una población completamente idiotizada por la televisión y el consumismo (geniales las propagandas y un programa de humor sexista con el que todos se ríen una y otra vez). Y por supuesto que merece una mención aparte el uso del humor negro que ostenta la película, donde esta se ríe de absolutamente todo, incluso de si misma mediante unos planos ridículos (el ED 209 aullando como una hiena mientras patalea en el suelo tras caerse de una escalera o Dick Jones cayendo al vacío de espaldas desde un rascacielos, para partirse de la risa). Todo esto inmerso en una película efectivamente entretenida y que nunca abandona su espíritu de película liviana, que nunca aspira a ponerse seria, lo cual es enorme.

El sorpresivo éxito de Robocop efectivamente abriría puertas para Paul Verhoeven, quien volvería a intentar jugar una carta similar en 1990 con Total recall (esta vez con Arnold Schwarzenegger en el elenco) para luego girar al erotismo en la fantástica Basic instintc (con Sharon Stone y Michael Douglas) y en la incomprendida Showgirls (1995). Un director definitivamente diferente el holandés, para muchos un genio que pudo (y debió) llegar muchísimo más lejos de lo que llegó, y que en 1987 fue capaz de lanzar una bomba violenta e irreverente disfrazada de una película más de acción de la época. 

¿Lo mejor? La sátira social, el humor negro, el uso de la violencia, todo inmerso en una película liviana y comercial. Y algo más: la banda sonora. ENORME.
¿Lo peor? Por buscarle algo, el que la película por momentos cruza el límite al no tomarse en serio. 

4.5 / 5 : Brillante.


Otras películas de Paul Verhoeven:

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Elle (Francia, 2016)

Género: Drama / Suspenso 
Dirección: Paul Verhoeven
Protagonistas: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny 
Duración: 130 minutos
Año : 2016


¡Que gusto dan los directores diferentes! Aquellos que escapan de lo predecible y no dejan de sorprendernos con sus posturas "moralmente incorrectas" dentro de lo que suele establecer nuestra sociedad. En esa línea precisamente es que se mueve el regreso tras diez años de silencio (demasiado no cabe duda) del gran Paul Verhoeven, un director por lo general controvertido y que cuando ha podido meter mano en libertad a sus películas ha sido capaz de parir obras de culto tanto en el mundo de la acción ("Robocop", "Total Recall" o en menor medida, "Starship troopers") como en el del suspenso + erotismo ("Bajos instintos"). Al holandés no se le da el estar controlado, de hecho, cuando le han pedido que realice filmes comerciales ha dirigido basuras ("El hombre sin sombra", claro ejemplo) por lo que durante estos últimos quince años apenas lo hemos visto dirigir. Sin embargo, esperarlo ha valido la pena, "Elle" se enmarca dentro de las buenas cosas que se verán en este año.

Volvemos así a encontrarnos con el Verhoeven que aborda la sexualidad desde una mirada retorcida, con personajes psicologicamente "tocados" dentro de un contexto repleto de dobles estándares y disfraces, con gente que con su éxito laboral disfraza sus traumas, miserias y mentiras. El director juega muy bien en ese sentido con las historias que va hilando (para ser una película de 130 minutos y de mucho diálogo, no se hace para nada eterna), lo hace además sin abandonar su característico sello de humor negro y sin ser demasiado explícito logra generar un cine a ratos grotesco que consigue su objetivo: el impacto, más que visual, moral (o la falta de esta más bien). 

Isabelle Huppert (nominada a los Globos de oro 2017) en el rol protagónico se roba absolutamente los aplausos, con un personaje frío, distante y práctico, una víctima que desde un comienzo es tratada como victimaria, llena de evidentes culpas, rencor y trancas. Ella es la base de una película diferente, a ratos sórdida pero de una elegancia exquisita. 

Miramos y disfrutamos de "Elle" con una sensación de gratitud tan especial como amarga. Paul Verhoeven tiene sus años ya. El tipo está cerca de los ochenta por lo que emociona el que a estas alturas del partido sea capaz de regalarnos una película como esta. Aguda e inteligente, "Elle" vale totalmente la pena el ser revisada.  


4.0 // Excelente!