lunes, 1 de marzo de 2021

Los Perros (Chile, 2017)

Género: Drama político
Dirección: Marcela Said
Protagonistas: Antonia Zegers, Alfredo Castro, Alejandro Sieveking, 
Duración: 90 minutos
Año : 2017

Si, otra película más acerca de la dictadura militar chilena. O más bien una acerca de los hijos e hijas de esta, familiares descendientes de los poderosos que quedaron a cargo de Chile a partir de 1990. Algunos de estos estuvieron involucrados en violaciones a derechos humanos pero jamás pagaron por sus crímenes, manteniéndose siempre protegidos por aquellos que "se encargaron del trabajo sucio". De esto va Los perros de Marcela Said, a quien hay que reconocerle el mérito de no abordar el tema mediante verdades absolutas si no más bien moverse con sutileza, incluso corriendo el riesgo de aburrir a más de alguno con el exceso de poesía. 

Me ha gustado el como la directora nos muestra a los ricos siempre lejos de la vida de los corrientes, asunto que se explicita incluso desde lo geográfico, con constantes tomas en altura, desde donde se ven las luces del Gran Santiago abajo, a distancia. Ahí la historia se centrará en la figura de Mariana Blanco (Antonia Zegers), abriendo de inmediato un nuevo flanco para la película: la temática de género, con crítica incluida al patriarcado. Conocemos así a una mujer que se sabe intocable (lo denota desfachatado actuar) y que vive en su particular burbuja, una en donde no es más que una niñita rica que debe callar entre todos los hombres que la rodean. Su única entretención será el tomar clases de equitación con un ex militar (Alfredo Castro) y someterse a diario a un tratamiento de fertilidad para ser madre a los 42 años de edad. De pronto ciertas luces comienzan a mostrarse, a su profesor lo persigue la justicia por antiguos casos de violaciones a derechos humanos y algunas preguntas la acecharán, mientras en paralelo comenzará a rebelarse frente a su fracasado matrimonio. Y bueno, desde ahí el gran dilema: ¿Romper o no con la inercia y el peso de la herencia cultural? 

Intentará por tanto Marcela Said situar a la protagonista entre ambos frentes: el ser parte de un entorno cívico militar cómplice  de los atropellos de la dictadura pero a la vez víctima de la violencia de su mundo. Ahí, hay mucho talento en la interpretación de Antonia Zegers, quien logra que su personaje genere desprecio y compasión a la vez. 

Hay detalles, sin embargo, donde la película no logra cuajar todas sus aristas. La relación, por ejemplo, entre Mariana y su profesor de equitación desperdicia absolutamente el potencial erótico que esta tenía, por otro lado, el palo que la cinta le da a la cara más hipócrita y animal de los hombres (representada en la figura de un policía de investigaciones que a media película aparece) luce completamente forzado, y finalmente la figura de los perros de Mariana aparece como un tema totalmente abierto a la interpretación del espectador, lo cual es lamentable pues la película no explota dicha figura (el como los civiles utilizaron a los militares como perros, usándolos en algún momento de la historia para luego desecharlos). 

En definitiva, Los perros intenta abordar varios frentes y en esa labor acaba perdiendo fuerza a momentos. Eso si, es una película valiente al abordar el tema de los cómplices civiles de la dictadura chilena, poner el dedo sobre la impunidad aún existente en el país y reflexionar respecto a lo lejos que estamos como país de la reconciliación. 

¿Lo mejor? El pesimismo de las conclusiones que la película instala. 
¿Lo peor? No logra cuajar del todo el tremendo potencial que tenía, solo lo insinúa.

3.0: Buena, se deja ver.

miércoles, 10 de febrero de 2021

I'm Thinking Of Ending Things (2020)

Género: Drama psicológico / Suspenso
Dirección: Charlie Kaufman
Protagonistas: Jessie Buckley, Jesse Plemons, Toni Collette, David Thewlis, Guy Boyd
Duración: 130 minutos
Año : 2020

Hay películas entretenidas (o que apuestan a serlo) y que por lógica deben ser cómodas para el espectador. Su interés está puesto en que entiendas absolutamente todo de la forma en que el guion lo propone, por lo que te explican hasta el último detalle de la manera más evidente posible, dejando poco espacio a la interpretación personal 
('Joker' un ejemplo reciente de lo que escribo). También hay cine que escapa de aquellos convencionalismos, que resulta incómodo de ver, que te revuelve y revuelve al punto de provocar tu rendición mental (¿aló, David Lynch?). Por ahí juega esta extraordinaria 'I'm thinking of ending things', una de aquellas películas llena de sabrosos detalles difíciles de agarrar en una primera instancia pero que una vez revelados no pueden sino acabar por volarte la cabeza. Como un libro necesario de revisitar para descubrir y maravillarte sus detalles. 

Es una propuesta arriesgada por tanto la que ha dirigido Charlie Kaufman, más aún considerando los tiempos inmediatos que hoy vivimos, tiempo que pocos quieren "perder" tratando de entender una película, pero bueno, de eso se trata el arte, ¿no? De proponer el choque, el quiebre cultural e ir contra lo establecido. 

(Importante: desde acá, hay spoiler. Vuelve por favor una vez que la hayas visto) "Pienso en cosas que terminan" debería ser el título en español de esta cinta (y no ese absurdo "Estoy pensando en dejarlo" con el que se ha publicitado). Yo lo prefiero en inglés porque transmite mejor el espíritu abierto de la película, la cual abre con una pareja dialogando en un auto mientras viajan hacia algún pueblo, donde conocerán al padre y madre de Jake (Jesse Plemons). En este primer acto los diálogos son sensacionales, llenos de un pesimismo adorable. Una mujer (Jessie Buckley) que reflexiona en torno a porque "continuamos en relaciones tóxicas que sabemos no van a ningún lado" y no deja de pensar en que quiere dejar al hombre que tiene al lado. "Porque es aburrido". Él, sin embargo, puede llevar su conversación sin ningún problema, es un hombre culto y pareciese ambos tienen incluso los mismos gustos, todo lo que ella ha leído o visto, él también lo conoce (primer guiño al espectador, para que nadie diga que la película es indescifrable jeje). En paralelo (otro guiño), la película nos mostrará a un hombre viejo realizando aseo en una solitaria escuela, acá comprendemos que él es realmente el protagonista de la historia, mientras que Jake y su novia no son sino representaciones de sus pensamientos, ideas, fantasías, miedos y frustraciones. Diálogos que rondan una y otra vez en su insegura mente. 

El segundo acto de la película se desarrollará en casa del padre y madre de Jake. Y acá se produce el desmadre, aunque es donde están todas las señales de lo que en realidad está ocurriendo. 
Jake muestra a su novia la granja de su familia, con múltiples metáforas respecto a la sociedad en la que vivimos ("la vida en una granja puede ser muy dura y cruel..." - afirma mientras cuenta la historia de un cerdo que debió ser sacrificado tras vivir una lenta agonía siendo devorado por gusanos) mientras que dentro de la casa aparecen giros temporales (Jake cuidando a su madre hasta el día de su muerte, por ejemplo) o un sótano que muestra el versus entre la pasión y la realidad (el gusto por el arte versus el vivir realizando aseo en una escuela). 

Finalmente, en la recta final todo dirige a Jake hacia su destino en la escuela, y a su final. Su mente intenta escapar pero no lo logra, desarrollando un epilogo majestuoso nuevamente lleno de infinitos detalles que son manjar de comienzo a fin. 

"I'm thinking of ending things" no es otra cosa que el dilema mental de un ser humano quebrado en la absoluta soledad a causa de sus inseguridades, miedos y tristezas. Llegar a viejo lleno de frustraciones sin superar puede ser muy duro para una persona, convivir por años con ese doloroso "y si...?" (¿Y si hubiera ido...? ¿Y si le hubiese hablado...? ¿Y si lo hubiese hecho...? ¿Y si hubiese tomado otro camino?) puede llevar a una persona a pensar una y otra vez en el suicidio, en que el sufrimiento debe terminar y que, por más que fantasees con una audiencia que escuchará atentamente tus reflexiones finales, en realidad a nadie le interesa tu existencia. 

Charlie Kaufman fue guionista en el pasado de bichos raros tales como "Being John Malkovich" (1999) o "Eternal sunshine of the spotless mind" (2004) pero dada su arisca propuesta había tenido pocas posibilidades como director. Es de esperar que tras esta película se le abran puertas, que el cine necesita mentes dispuestas a sacarnos de nuestra comodidad.

5 / 5 : Obra maestra. 

¿Lo mejor? Los infinitos simbolismos que representan la mente quebrada del protagonista. Maravilloso.
¿Lo peor? Nada. 
¿Dónde está? La vi en Netflix.

martes, 12 de enero de 2021

The Midnight Sky (2020)

Género: Ciencia Ficción
Dirección: George Clooney
Protagonistas: George Clooney, Felicity Jones
Duración: 115 minutos
Año : 2020

Me gustan las películas situadas en el espacio exterior. Vez que aparece una, la veo. Me fascina la idea de nuestra insignificancia ante el universo y todo aquello. Y bueno, por ahí ha querido ir George Clooney en su más reciente filme, protagonizada y dirigida por él mismo. Ha querido concientizar respecto al peligro de la destrucción del planeta tierra mediante una película, por sobre todo, triste
Acá nos muestra en paralelo a un planeta en fase de destrucción y a una nave que viene de regreso desde Jupiter ¿El objetivo? Visitar una luna que en teoría podría albergar vida, y hacia donde podría escapar la humanidad. Sin embargo, la película no muestra a la Tierra en proceso de destrucción ni a la gente sufriendo mientras pierde a sus hijos (no, no es una película de acción, lo cual lo agradezco), solo se nos habla de aquello. Es Augustine (Clooney) quien intenta sobrevivir en el polo norte en afán de comunicarse con dicha tripulación para avisarles que la Tierra ya no tiene vuelta...

La película tiene momentos visuales bonitos y una que otra escena de tensión que contagia, pero también muchos problemas. Lo primero es el tedio en que cae en largos pasajes, dicho en simple: considerando el guión, no se justifican en absoluto las dos horas de duración. Hay escenas eternas de sentimentalismo totalmente gratuitas (sin mencionar el giro emocional de último momento) y un ritmo pesado que a ratos te saca por completo. También asuntos que no te tragas (Spoiler: Clooney sobreviviendo al agua congelada, científicos queriendo volver a la Tierra sabiendo que ya no existe vida o problemas al interior de la nave que ocurren a propósito de nada). Lo otro es que la película no explica nada de nada, cuando el guión insinúa el hablar de lo que ha ocurrido en la Tierra o que sucede en la luna de Júpiter, algo ocurre y esto se interrumpe, lo cual vuelve frustrante al trámite. George Clooney si está bastante bien en su rol de viejo deprimido y solitario.

En definitiva...
Te gustará si... te agradan demasiado las películas espaciales, la ves en la noche con todo apagado y sin sueño. 
¿Lo mejor? Es interesante el contexto apocalíptico que presenta.
¿Lo peor? Que no lo desarrolla dicho contexto y se extiende en sentimentalismos.
¿Dónde está? En Netflix.

2.5 : Nada muy especial.



Otras películas de George Clooney:

Otras películas de Felicity Jones:

lunes, 21 de diciembre de 2020

Post Mortem (Chile, 2010)

Género: Drama / Política 
Dirección: Pablo Larraín
Protagonistas: Alfredo Castro, Amparo Noguera, Antonia Zegers, Jaime Vadell, Marcelo Alonso
Duración: 100 minutos
Año : 2010

No debe ser nada fácil construir una película en torno al golpe de Estado ocurrido en el Chile de 1973, el cual derivaría en 17 años de dictadura para el país, sin caer en los clichés y la emocionalidad barata (para muestras, Machuca de 2004 o la más reciente Colonia Dignidad de 2015). Sin embargo, en ese complicado terreno se internó diez años atrás el chileno Pablo Larraín, entregando una película cuya mirada está puesta en la del ciudadano común, ese a quien el contexto político le pasaba por el lado, por más increíble que parezca. 

Y así como en su anterior película, Tony Manero (2008), Larraín vuelve a retratarnos a un personaje solo y enfermo, en este caso Mario Cornejo (nuevamente personificado por un notable Alfredo Castro), un trabajador del Servicio Médico Legal que vive obsesionado con su vecina Nancy (Antonia Zegers), bailarina de un club nocturno. Mario la persigue, intenta conquistar y fantasea con ser su novio, esto en medio de una situación política a punto de estallar pero de la que él realmente pareciese no enterarse. El director además nos muestra al entorno de Mario, al Doctor Castillo (Jaime Vadell) y su auxiliar Sandra (Amparo Noguera), ella y él partidarios del gobierno de Salvador Allende Gossens, aunque el primero debe calmar su fervor revolucionario una vez ocurrido el golpe de Estado mientras que la segunda se ve superada por todo lo que deberá presenciar. 

La dirección de Pablo Larraín retrata por tanto, con muchísima elegancia el drama de Chile en 1973, en ese sentido, Post mortem es una tragedia que posee el mérito de transmitir en cada uno de sus minutos, en cada diálogo, aquella sensación de oscuridad absoluta y desolación. También desde la fotografía la película transmite, ahí se nos muestra una ciudad oscura y silenciosa, que pareciese temer su destino y a una serie de personajes que sufren en primera persona el quiebre democrático, algunos llevando el dolor en sus propios trabajos y otros debiendo pasar a la clandestinidad, como Nancy, su pareja (Marcelo Alonso), su padre y hermano, quienes son perseguidos tras el golpe. Todo esto, bajo la insensible mirada de Mario.

El ritmo del filme es pausado y, digámoslo, tristePor lo mismo, no es una película para cualquier momento. Provocadora e incómoda de comienzo a fin, representa junto a Tony Manero el momento más brillante en la carrera de Pablo Larraín

El director insistiría a futuro con otros períodos de la historia política reciente chilena, habiendo abordado la fractura y la pesadilla con las dos mencionadas, dos años más tarde apuntaría a la reconstrucción en No (2012). Aquello, sin embargo, será motivo de futuras reseñas, yo cierro acá (por ahora) este mini ciclo dedicado a las tres primeras películas de Pablo Larraín, a quien seguro retomaré más temprano que tarde acá en mi querido blog...

¿Lo mejor? El retrato de un quiebre dramático, la absoluta desolación y tristeza que transmite la película, sin tener que ser evidente.
¿Lo peor? Que efectivamente si no te pilla en un buen momento, no la vas a soportar a causa de su ritmo lento.

4.0 : ¡Excelente!


Otras películas de Pablo Larraín:

sábado, 31 de octubre de 2020

Tony Manero (2008, Chile)

Género: Drama / Político 
Dirección: Pablo Larraín
Protagonistas: Alfredo Castro, Paola Lattus, Héctor Morales, Amparo Noguera
Duración: 100 minutos
Año : 2008

Segunda parte del mini ciclo dedicado a Pablo Larraín. A tan solo dos años de su debut con "Fuga", película que pese a sus buenas ideas acaba cerrando mal y dejando un inevitable mal sabor, el director chileno parece haber aprendido la lección y decide dar rápidamente un giro a su carrera. Abandona por tanto el cine tipo novela y se centra en la narrativa histórica, viaja a los años ochenta y construye una película en torno al Chile de la dictadura de Augusto Pinochet, el punto es que lo hace con una maestría enorme, con un talento y una altura impresionante que hace olvidar el mal sabor del debut de un plumazo. 

Sin necesidad de recurrir a ningún recurso forzado (no hay escenas para llorar ni otras para reír) "Tony Manero" es pura crudeza, acá Pablo Larraín expresa todo lo que quiere decir respecto a la dictadura sin ser explícito en nada.  Muestra a un país triste y en depresión, pero por sobre todo ignorante. Tremendamente ignorante. Conocemos así a un grupo de pobladoras que giran en torno a la figura de Raúl Peralta (un extraordinario Alfredo Castro), un pobre tipo cuyo único afán en la vida es imitar al personaje de John Travolta en la película Saturday night fever. Peralta acude al cine e intenta imitar los diálogos de Tony Manero, se aprende los pasos de baile del personaje para llevar adelante un show barato para un grupo de borrachos en un bar del barrio y se prepara al mismo tiempo para participar en un concurso de imitadores en "El festival de la una" (un clásico programa de televisión que existió en el Chile de dictadura). Al mismo tiempo, sin embargo, conocemos otra faceta del protagonista, la del psicópata violento capaz de hacer cualquier cosa con tal de saciar su ego. Raúl Peralta es el egoísmo hecho carne, un ser humano despreciable. En su círculo, eso si, Peralta es un ídolo. Y es que así de patética es la pobreza. 

De esta forma, "Tony Manero" toca muchísimas aristas con una sutileza que impresiona. Nos habla del cotidiano de la pobreza, sin caricaturas ni exageraciones, también se hace cargo de la ignorancia que se desarrolló en el Chile en dictadura, de la televisión como método de disociación de la realidad, y principalmente de como un contexto violento y de extrema desigualdad es capaz de generar a personajes enfermos como los de Raúl Peralta. 

Con una ambientación sucia y triste, la película resulta a momentos deprimente e incómoda de revisar, aunque también necesaria. En esta, Pablo Larraín encuentra muy pronto a la mejor versión de si mismo como director, asunto que se confirmará un par de años más tarde con la filmación de "Post mortem". 

¿Lo mejor? Lo política que es la película sin tener que recurrir jamás a ningún recurso forzado que sensibilice al espectador.
¿Lo peor? ¿Por buscarle algo? Que a ratos inevitablemente la película se vuelve pesada en su ritmo.

4.5 / 5  : ¡Brillante!


Otras películas de Pablo Larraín:

viernes, 16 de octubre de 2020

Fuga (2006, Chile)

Género: Drama 
Dirección: Pablo Larraín
Protagonistas: Benjamín Vicuña, Gastón Pauls, Francisca Imbodem, Alfredo Castro, María Izquierdo, Willy Semler
Duración: 110 minutos
Año : 2006

He querido re ponerme al día con el director chileno Pablo Larraín, cuyas películas recuerdo haberlas visto prácticamente todas al momento de sus respectivos lanzamientos pero me pareció un sano ejercicio el volver a ellas y ver que me pasaba diez o quince años después. 
El caso es que cronológicamente correspondía comenzar con su debut como director en 2006. Hablo de "Fuga", una excelente idea llevada muy mal a cabo, una película que denota falta de experiencia y manejo de un joven Larraín que acaba viéndose superado ante el desafío de hacer florecer su historia en pantalla. Ahí, "Fuga" deja la sensación de no cuajar correctamente, dejando al espectador con gusto a poco tras su cierre.  

La película dividida en tres actos. En su primera media hora conocemos al protagonista de esta historia (Montalbán, encarnado por Benjamín Vicuña, que con todas sus limitaciones cumple bastante bien) y su particular drama. Un joven director de orquesta, tocado emocionalmente (y con justa razón) que desea llevar adelante una obra dolorosa y personal. En paralelo se nos muestra a un músico argentino (Gaston Pauls), situado temporalmente en el presente (ahí entendemos que la historia de Montalbán es una especie de mito ocurrido tiempo atrás) persiguiendo los rastros de dicha obra, intentando reconstruirla para hacerla pasar por propia. Hasta ahí, todo bastante bien y atractivo. 

El caso es que el asunto se saldrá de control por lo que Montalbán acabará internado en un psiquiátrico, donde transcurrirá el segundo acto del filme, uno que no logra profundizar como debe y se sostiene más bien gracias a uno de los locos del lugar (notable Alfredo Castro), quien aporta toda la profundidad y dinámica que no se logra con Montalbán. Llegaremos así a un final que pretende atar los cabos pero donde el guion hace aguas como colador con situaciones que no se explican y un final repleto de sin sentidos. 

Un primer acto atractivo e interesante, un segundo que se sostiene totalmente gracias a Alfredo Castro (quien incluso tiene espacio para mediante un monólogo profundizar en su personaje) y un final donde el guión parece perder el control sobre la historia, marcan a la primera película de Pablo Larraín, quien aquí se muestra superado por su propia obra pero claramente aprendería la lección para en unos pocos años entregar sus (a gusto personal) dos mejores películas a la fecha. "Fuga" merece ser revisada pese al paso de los años. Visualmente es atractiva, cuenta con un puñado de actuaciones notables y está muy bien situada en el Santiago de dos décadas atrás, lamentablemente el guion tropieza al andar y aquello acaba por restarle demasiado.

¿Lo mejor? La idea es excelente y en general, pese a sus fallos, entretiene.
¿Lo peor? Que no logra estar a la altura de su potencial.

2.5 : Te arriesgas.

sábado, 3 de octubre de 2020

Maudie (2017)

Género: Drama biográfico
Dirección: Aisling Walsh
Protagonistas: Sally Hawkins, Ethan Hawke
Duración: 110 minutos
Año : 2017


Hay historias que nos hacen bien, que las necesitamos. Porque necesitamos creer que por más mierda que la sociedad pueda llegar a ser, el color y la belleza pueden aflorar en cualquier momento, donde menos incluso pensamos. Por eso una película como "Maudie" se agradece, más aún cuando está bien pensada y ejecutada. Esta relata el pasar de Maud Lewis, artista canadiense que contra todo fue capaz de pintar y florecer, incluso sin ser consciente de su propio proceso. Maud nació en 1903 en un pueblo al este de Canadá, pobre y mal tratada, enferma (sufre de una artristis degenerativa) y tratada con mucha ignorancia como una retrasada mental, un día cualquiera decidió escapar de su realidad y aferrarse a un machista pescador, en la lógica de que ya nada podría ser peor, y bueno, en ese contexto impensado, sin estudios ni herramientas más que un pincel y unos colores, explotó el arte. 

Aisling Walsh dirige esta película con un respeto enorme por el personaje, roza todo el tiempo la extrema victimización pero logra zafar con éxito, emocionando y conmoviendo en múltiples momentos sin necesidad de mostrarnos demasiado. Ayuda muchísimo la interpretación notable de Sally Hawkins, a quien los papeles de mujeres de bajo perfil le vienen como anillo al dedo, y acá transmite demasiado con cada uno de sus planos y silencios. También colabora un trabajado Ethan Hawke, quien evidencia sus intentos por salir de sus clásicos personajes y construye a un hombre tosco, bruto e ignorante, aunque durante varios pasajes se queda algo corto. La película ronda por varios tópicos, el machismo por supuesto es el más potente, pero no será el único. Ahora, claro, como en todo biopic la dirección nos cuenta lo que quiere contarnos por lo que queda la incógnita respecto a aquello que la película no muestra (hay varios documentales eso si respecto a Maud por si alguien quisiese saber más de esta preciosa mujer) pero aún así, el asunto convence y logra no caer jamás en el cliché, pese a pintar para serlo. Hay mucho talento por tanto en el rodaje, que merece totalmente la pena el verlo.

Cualquiera que haya salido de la ciudad y sepa como son las cosas en los pueblos pequeños, en los rincones del sub desarrollo, se emocionará con esta película y empatizará con muchas de las situaciones que acá se muestran. Totalmente recomendable. 

¿Lo mejor? La película transmite la humildad del personaje, en lugar de ensalzarla artificialmente. 
¿Lo peor? Ethan Hawke cumple pero no la rompe, y al lado de Sally Hawkins luce por momentos demasiado deslucido.
¿Donde está? La vi en Netflix.

4.0 : ¡Excelente!



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